¿Cómo pueden mejorar los inversores sus decisiones?: El grado de madurez para invertir (Investment Readiness Level). Comentario.

Hola, en este artículo Steve invita a John Selep, presidente del comité de selección de un grupo de business angels de California, a exponer su perspectiva sobre las ventajas e inconvenientes que puede tener una herramienta como el Grado de Madurez para Invertir (IRL) a la hora de evaluar un proyecto de nuevo negocio.

En mi opinión, y centrándome quizá más en su utilidad como herramienta de seguimiento de la madurez de un proyecto, el IRL es una ayuda muy valiosa para contrastar de forma rápida qué se ha hecho hasta un determinado momento y qué queda por hacer. Y la sencillez de esta herramienta es precisamente donde radica su grandeza.

Pero siempre quedará quien diga que “¿cómo se van a poder analizar todos los nuevos negocios con una única herramienta que sirva en todos los casos? Quizá esta pregunta presuponga algo que el IRL no es. El IRL permite determinar la fase en la que se encuentra el desarrollo de un negocio, independientemente de si se están haciendo bien o mal las cosas, es decir, de si va bien o no el negocio. Ayuda a identificar, en relación con las fases de Lean Startup y del Desarrollo de Clientes, qué debería haberse hecho y qué falta por hacerse. En estas condiciones, el IRL sí sirve en todos los casos.

Pero la utilización del IRL no exime de la responsabilidad de los equipos fundadores de responder periódicamente a la pregunta: ¿Hay que seguir con el proyecto o hay que pivotarlo? Si la respuesta es “seguir”, el IRL permitirá determinar cuál es el siguiente paso. Si la respuesta es “pivotar”, habrá que volver al principio del IRL.
A modo de recordatorio me permito incluir aquí este artículo y este otro sobre el tema escritos por Steve:

Como siempre, más abajo puedes acceder a los artículos originales y hacer los comentarios que creas oportunos.

Comentario a este artículo de Steve Blank (el original en inglés está aquí).

¿Quién es Alberto Peralta?